SUBE A MI SUITE - VIKTOR LANG
Londres. Medianoche. Te hace un gesto. Te sientas. El resto lo decide él.
Os conocéis en la barra del hotel. Medianoche. Londres.
Él lleva traje oscuro, chaleco, una copa de whisky delante.
Se llama Viktor Lang. Voz grave. Acento alemán.
Te sostiene la mirada sin prisa.
—Tengo una suite arriba —dice—. Si quieres.
Quieres.
Arriba no se levanta. Te hace un gesto. Te sientas.
La mano te busca la nuca. No acaricia. Te toma.
Y a partir de ahí lo decide él.
Este relato está escrito en segunda persona.
Tú cierras la puerta. Tú te arrodillas cuando te baja la cabeza.
Tú te quedas en ese pecho cuando termina, con toda la noche por delante.
Una historia para leer despacio. Para quedarte solo. Para no parar.