TOM WHITAKER - GUARDADO PARA TI
El camino de grava cruje bajo las ruedas. Entre los pinos aparece la casa de madera junto al lago quieto de Montana. El sol de la tarde todavía calienta y el aire huele a agua y a resina.
Tom Whitaker está esperando en el porche. Sesenta y dos años. Cuerpo robusto, presencia calmada y dominante. Lleva días contando las horas. Días guardándolo todo, sin dejarse llevar del todo, solo para este momento.
Cuando Robert llega, el abrazo es fuerte, caliente, inevitable. La tensión que ambos han estado conteniendo empieza a soltarse ahí mismo, en el porche, con el lago como único testigo.
Lo que sigue es intenso, profundo y sin prisas. Un encuentro entre dos hombres que se conocen bien, que saben exactamente lo que el otro necesita y que han esperado demasiado para contenerme más.
Al final del día, el sol se pone sobre el agua y los dos se quedan mirando el atardecer, sabiendo que el fin de semana solo acaba de empezar.
(22 pag.)
Cuarto relato de la serie Tom Whitaker - La Casa del Lago.